El subcuartel del gluminati costarricense.

sábado, 4 de octubre de 2008

Religulous, por Bill Maher

Después de varios meses de espera ayer finalmente vi Religulous en su día de estreno.

Mi primera reacción después de ver la película incluyó un poco de decepción. No fue absurdamente graciosa y el mensaje, aunque claro, no fue perfectamente argumentado. Cualquier ateo que vea la película corre el riesgo de tener una reacción similar. Todos hemos escuchado los argumentos en contra de la religión y la existencia de dios presentados por académicos e intelectuales contemporáneos de mayor pericia como Krauss, Dawkins, Carrol y Tyson.

Aún así, luego de pensar en la reacción que podría producir esta película en la población en general, me di cuenta de que posible y afortunadamente no somos nosotros, los naturalistas, a quienes está dirigido este largometraje. Así, me parece que esta película es ideal para personas menos exigentes en el plano argumentativo, que no sean perdidamente religiosas y que nunca hayan sido expuestas a los argumentos básicos en contra del misticismo y la fantasía, además de todo aquel que, aunque no sea necesariamente religioso, ve la religión como algo bueno y la fe como una virtud.

La mayor parte de la película se basa principalmente en Bill Maher viajando por el mundo, entrevistando y haciendo burla de creyentes. Habla con gente pobre, rica, judíos, musulmanes, católicos, protestantes, de diferentes etnias y culturas y, aunque no los presenta como villanos, respetando su humanidad, sí los presenta como víctimas de su ignorancia. Muestra las contradicciones en las que viven, su fanatismo, su hipocrecía y su demencia.

Al final de la película para la risa. Bill Maher da un sermón y, aún cuando a muchos les parezca ofensivo e imponente, me parece muy adecuado. El peligro de la religión no es un juego - la falta de pensamiento crítico y la superstición son posiblemente las mayores amenazas que enfrenta la sociedad moderna y, por eso, el tema no debe ser tratado ligeramente.

Las imágenes apocalípticas, superimpuestas con el fanatismo, mostradas lado a lado con la creencia de los judíos, cristianos y musulmanes de que el gran fin se avecina, pone en perspectiva la seriedad del problema.

El mensaje: nuestar supervivencia depende de nuestra capacidad de combatir el odio y la irracionalidad engendrados por la religión.

Enhorabuena.

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿Ciencia o arte?

Estaba hace unas horas trabajando, haciendo gráficos interesantes con el propósito de entender mejor la naturaleza, cuando de repente me topo con uno, que si bien fue bastante inútil para mi investigación, posee cierta belleza:


domingo, 7 de septiembre de 2008

Pronto en cines: Religulous

Yo soy un gran fanático de Bill Maher. Como no tengo televisión, me levanto temprano todos los sábados para ver en YouTube el último episodio de Real Time que fue transmitido en los E.E.U.U. por HBO el viernes por la noche.

No estoy de acuerdo con todo lo que dice Bill Maher, ni me parece que él sea particularmente inteligente. Su virtud está en tener una visión realista y muy clara del mundo, estar dispuesto a decir las cosas como son, con libertad absoluta de la lengua, y ser efectivamente gracioso.

Así que estoy bastante emocionado de que muy pronto, el 3 de Octubre, se va a estrenar en Nueva York y Los Ángeles el documental de Bill Maher titulado Religulous.

El prólogo del documental puede ser visto aquí (subtitulado).

Espero que haya planes para llevar este documental a Costa Rica.

domingo, 31 de agosto de 2008

Un debate dañino

En meses recientes, la sección de opinión del periódico La Nación se ha convertido en foro sobre un debate sin importancia. De hecho, que esta discusión es tan irrelevante que no debería tener lugar en un periódico de difusión nacional, en una sección cuyo propósito debería ser el de llevar al lector los debates de importancia social y política que se desarrollan en el país. Haberle dado lugar a tal discusión pone en duda el buen juicio del editor de opinión del diario, el señor Julio Rodríguez.

El debate al que me refiero es el viejo, sobre discutido y académicamente muerto debate entre la evolución y el creacionismo. Esta discusión en La Nación empezó con la publicación el 1 de julio de 2008 del artículo La peligrosa idea de Darwin por parte de Christian Hess. Esta columna es en conmemoración al aniversario de la teoría de la evolución, en la cuál el autor llama a las instituciones educativas nacionales a celebrar tal acontecimiento de gran importancia histórica. El gran error del editor no fue la publicación de este artículo sino el de la respuesta a este por parte del abogado Fernando Zamora titulada Los dogmáticos de la evolución.

Fernando Zamora no tiene una formación científica y peor aún, no tiene la más mínima idea de cómo funciona la ciencia. Empieza su artículo con el débil y malicioso argumento de que la evolución "es simplemente una teoría, una mera hipótesis y no una ley." Luego da "evidencia", sin citar un sólo nombre, de cómo la evolución ha sido comprobada incorrecta por medio de la bioquímica, nos presenta el argumento de la "complejidad" y supone que si Darwin estuviera vivo habría abandonado su propia teoría (¡se necesita coraje para formular tal falacia de autoridad!). Finalmente, Zamora liquida toda duda de que sus intenciones no son científicas concluyendo "la naturaleza refleja un diseño, el cual susurra la misteriosa e inescrutable intervención de un Ser creador."

Después de la publicación de este artículo se publican al menos quince más debatiendo el tema. La mayoría de ellos por parte de biólogos y académicos desmembrando y comprobando incorrectas las proposiciones de Fernando Zamora. Otros, en cambio, llegan a atacar a la evolución a tal punto de que la culpan por el racismo y la eugenesia. El debate es confuso y desordenado ya que abarca temas de ciencia, religión, ética y educación, con el lado del diseño inteligente sin comprender qué es teoría, ciencia, evidencia o verdad, argumentando desesperada y falazmente con tal de persuadir sobre la necesidad de un creador.

El artículo de Fernando Zamora es argumentativamente débil y deshonesto, intentando aprovechar "evidencia científica" para ganar adherentes a una filosofía que no lo es. Así que bajo su propio mérito no debería ser publicado. Aún así, sin respeto a los estándares de calidad que algunos lectores esperamos, Julio Rodríguez se dio la tarea de fomentar este debate, ¿por qué?

Dudo que el editor crea que el "diseño inteligente" sea una teoría científicamente válida, pero posiblemente le parece que hay un segmento considerable de la población costarricense que comparte la posición de Fernando Zamora sobre este tema y merece ser escuchado y su posición refutada públicamente. Pero a pesar de que quede muy claro para algunos de nosotros las verdaderas intenciones y la ignorancia de Fernando Zamora, me parece que el mensaje que da un debate público de este tipo a la población en general es otro.

Como medio de comunicación La Nación tiene autoridad y se presume que las opiniones presentadas en el diario, por más que sean contrarias a las de los editores, son opiniones válidas y justificables. De cierta manera, la sección de opinión debe ser un ejemplo para fomentar el debate de temas relevantes entre el pueblo. Siendo este el caso, no me sorprendería que muchas personas, con un pensamiento que no ha sido entrenado para ser lo suficientemente crítico, lleguen a la conclusión de que existe en los círculos científicos y académicos un debate (reflejado en La Nación) entre el origen del hombre, con dos posiciones válidas (la evolución y el diseño inteligente) sobre una pregunta a la cual todavía no tenemos respuesta concreta: ¿cuál es nuestro origen? La verdad, por supuesto, es otra.

Lawrence Krauss ha sugerido que la estrategia del Discovery Institute (mayor proponente del diseño inteligente en los EEUU) es precisamente generar la ilusión controversia donde no la hay, hacer creer al público que existe tal cosa como un debate científico entre la evolución y el diseño inteligente para luego explotar valores como la honestidad y la igualdad para llevar su propaganda religiosa a las escuelas: "enseñar sólo evolución es dogmático, deberíamos educar también sobre la controversia." Desgraciadamente, mediante la publicación de este debate, La Nación ha caído en la trampa y le ha hecho un favor al diseño inteligente: le ha dado la impresión a muchas personas de que existe tal controversia.

A muchos les puede parecer benigno lo que piense el público acerca de este tema pero no hay que olvidar que en una democracia como la nuestra la opinión pública es de suma importancia. Así, alterar la mentalidad popular de tal manera que esta se preste para facilitar un programa político-religioso con consecuencias potencialmente desastrosas para la educación nacional debe ser evitado.

En conclusión, La Nación debería ser más conciente del impacto social que puede tener y debería ser más cuidadosa con lo que publica. No estoy pidiendo que se censuren opiniones, sino falsedades.

sábado, 2 de agosto de 2008

viernes, 1 de agosto de 2008

El milagro de la muerte

Me gusta saber que me puedo matar. Me da un gran sentimiento de control saber que esta vida es mía y la puedo acabar cuando quiera. La seguridad de que siempre tendré una salida, la muerte, me ayuda a controlar el miedo a tantas cosas terribles que me podrían pasar.

La certeza de la muerte quiere decir que la miseria y el dolor, por más grandes que sean, son impermanentes. ¿Para qué miedo si todo sentimiento decaerá en mi memoria y luego será nada?

Y no soy sólo yo, sino que todo se dirige a su fin. El Universo mismo se encamina, en expansión infinita, a un estado de homogeneidad donde no habrá dinámica estelar y las moléculas no tendrán energía suficiente para crear el desorden que es la vida. Nos dirigimos a un estado simétrico, frío y pacífico - una tumba perfecta.

Se dice que el suicidio es cobardía. Sugiero a cualquiera que haya osado decir tal barbaridad que compre un revolver, lo cargue, lo enfrente a la sien y sienta como se le encogen los huevos.

Es imprudente acusar al suicida de irresponsabilidad e irracionalidad por dos razones. Primero, nadie entiende mejor la situación de una persona que ella misma. Y segundo, el suicidio es una decisión tan radical que tuvo que haber sido muy cuidadosamente premeditada. Por supuesto, siempre están los casos extremos donde algunas personas realmente no tienen el control de sus acciones - pero estos son una minoría. Negarlo y atribuir todo suicidio a enfermedades sicológicas simplemente revela el estigma social en contra de la práctica.

Es entonces una falta de respeto al muerto creer que su decisión de quitarse la vida fue un terrible error. Tal conclusión es común en la familia donde se le percibe tanto como vícitima que como asesino. Por lo general, el suicida no se quita la vida para generar dolor, sino para eliminarlo. Por esta razón la acusación de que el suicidio es egoísta no tiene fundamento."¡Se mató sin pensar en el dolor que iba a dejar en nosotros!" ¿Quién es el egoísta? ¿Tal vez más bien lo son los familiares porque prefieren tener a una persona miserable con tal de evitar el dolor que les causaría dejarla ir? ¿O tal vez lo es la sociedad porque prefiere el sufrimiento de uno que la pérdida de servicios y beneficios en consecuencia de su muerte?

No me pienso matar, bueno al menos no hoy, ni esta semana. Pero puedo crear muchas situaciones hipotéticas en mi cabeza donde la muerte es la mejor solución y me molesta pensar que se considere que no estoy evaluando el problema racionalmente simplemente porque la conclusión es el suicidio. No quiero implicar que todo suicidio es la elección correcta, a veces lo es y a veces no, todos cometemos errores. Pero hay que comprender que en muchos casos fue una decisión meditada cuidadosamente y por respeto al suicida deberíamos aceptarla- es su vida y su derecho.

sábado, 26 de julio de 2008

Ojo

Por esas maravillas de la vida, sucede que ocasionalmente artistas distintos, debido a sus influencias y formaciones similares, terminan creando obras que son casi idénticas.

Aún más espeluznante es cuando un artista crea una obra que asimila más la obra de otro que la suya, lo que nos envía a una confusión incómoda. La obra se convierte en una pieza que no es fácil de reconciliar con la identidad que le hemos dado al artista y, si logramos incorporarla al cuerpo de evidencia que contribuye a nuestra definición de este, entramos en el debate de qué diferencia a un artista del otro.

El rocanrol tiene un factor que hace el caso aún más interesante: los autores de la letra y la música son los mismos que la llevan al escenario. Así que existe la remota posibilidad de que una canción escrita por un artista, cuya música y letra según nuestro criterio parece más bien obra de otro, sea puesta en escena por el segundo.

Esto sucede ocasionalmente cuando un músico hace un cover de la canción adecuada o, mejor aún, cuando un músico se une a otro para robarle su canción en el escenario. Lo que me trae finalmente a mostrarles la razón por la cual empecé esta entrada:


jueves, 24 de julio de 2008

Los hombres no lloran

Esta entrada iba a ser un comentario a lo escrito el 21 de junio por Imme pero debido a su importancia creo que merece una entrada por sí sola.

Quiero hacer crítica a la postura de Imme, simplemente porque es descaradamente machista, pero no por la razón que ella cree.

En la entrada, Imme se presenta como la heroína de la historia. Ella, que es capaz de no ser víctima de todas las desgracias femeninas, como, aparentemente, lo son bordar, enojarse, llorar, cocinar y cuidar niños, dice que se ha rendido y ha llegado aceptar esta condición "inferior" de la mujer costarricense (además de su condición de superior, claro).

Me parece que lo más machista de la entrada de Imme es el rechazo total a todo lo que es estereotípicamente femenino. En su mente el hombre y su condición son superiores y la única manera de que la mujer obtenga la igualdad es masculinizándose, asimilando las actitudes y prácticas del hombre.

No pretendo decir que la condición de la mujer es tradicionalmente igual que la del hombre. Lo que quiero decir es que las tareas que son tradicionalmente femeninas son tan importantes y dignificantes como las tareas que son tradicionalmente masculinas, y, como tales, deberían, tanto hombres como mujeres, practicarlas y sentirse orgullosos de hacerlo. En principio, no hay nada negativo, ni tampoco femenino, en cuidar niños, llorar o bordar.

El caso de la igualdad es muy complicado y creo que la solución al problema no es de clasificar ciertas prácticas tradicionalmente femeninas como repudiables y abogar porque la igualdad de sexos se obtendrá cuando la mujer renuncie a tales acciones, sino dignificar y desgenerizar toda acción profesional y social. Hay que comprender que el asistente es tan importante como el doctor, y la secretaria como la gerente - valorar todo trabajo por su importancia social y luchar en contra de estándares que digan que al hombre o la mujer le corresponden tales trabajos.

Lograremos la igualdad cuando podamos librar de percepciones jerárquicas, étnicas y sexuales las labores sociales y no, como estipula Imme, cuando todo grupo social tenga su ración de las labores "superiores" y "dignificantes".

Resumiendo

Woulauk basado en el uso de palabras.

sábado, 5 de julio de 2008

El Gran Impulso

¿Qué puedo hacer por mi país? En muchas mentes esta pregunta nunca llega a ser formulada ni su respuesta considerada. En mi caso el problema exige una enérgica y dedicada reflexión, ya que el recuerdo de Costa Rica y la realidad con la que me enfrento en cada retorno me traen grandes alegrías pero también avivan una melancolía latente.

Me resulta difícil explicar lo agradecido que estoy con mi país y su gente por el ambiente en que crecí y las totalmente inesperadas oportunidades que me ha dado. De alguna manera el entorno de mi niñez y adolescencia logró darme un interés por la educación y suficiente energía para perseguir este interés por el resto de mi vida. ¿Qué me distingue de mis muchos vecinos que no tuvieron estas oportunidades? Definitivamente no es que vengo de una familia rica, si el concepto de "clase media media con ocasional falta de dinero" es una categoría aceptada (aunque quizás para quienes me conocen esto requiera una explicación, la cual existe); de no ser por una educación colegial y universitaria gratuita, la historia sería muy distinta. Tampoco nací envuelto en una aristocracia intelectual; la mayoría de mi familia extendida (con pocas excepciones) no pasó de un primer título universitario. Tampoco es que mis padres me presionaron en ninguna manera en cuanto a la educación. Ellos nunca esperaron mucho de mi, y hubieran estado satisfechos con que yo terminara la universidad (y hasta menos).

La diferencia está en un (inexplicado) deseo de estallar fuera de la burbuja de ignorancia. Pero no es eso ningún mérito mio, sino algo que recogí en algún momento de mi vida en Costa Rica. Por lo tanto, no puedo dejar atrás a las personas, la cultura, y las instituciones que me formaron.

Entiéndase esta historia personal a modo de introducción. Cada quien tendrá una propia.

No obstante la lluvia de agradecimientos que tengo para Costa Rica, no es un sentimiento de deuda a mi país el que me lleva a escribir este comentario, sino un profundo deseo de superación. Es deber de cada uno de nosotros pensar en qué manera podemos contribuir. En mi caso comienzo por no olvidar a la Universidad de Costa Rica, que con todos sus defectos es lo mejor que tenemos. Para quienes estudiaron ahí es obvio que falta dinero, pero hay una pequeña cultura de estudiantes fuertes e interesados que tiene más valor que ese dinero ausente. Comienzo por no olvidarme de ellos. Por estas personas creo que vale la pena hacer un esfuerzo de mejorar la educación en la Universidad y mantener encendido el interés. Quizás de momento no puedo darles las oportunidades que he tenido yo, pero sí puedo avivar el deseo de aprender, que en casos puede más que las oportunidades.

Con este fin quiero proponer que iniciemos una serie de charlas en la Universidad, cuando sea conveniente y posible. Esto ayuda a los estudiantes a conocer más sobre qué pueden hacer con sus estudios, y tiene un gran efecto motivante en los profesores. Sin duda conocemos a personas que estarían dispuestas a darlas (nosotros incluidos) y la organización de tales eventos sería muy fácil. Esta es mi primera idea, y me gustaría intentarla como un experimento.

Quisiera además instar a todos a buscar la excelencia en su área de estudio, no sólo por la superación personal, sino para luego poder compartir su conocimiento de la mejor manera posible. Después de un proceso educativo bastante largo, creo que todos vamos adquiriendo algo que muchos costarricenses no tienen, que es la posibilidad de darle un gran impulso intelectual a su país. ¡Hagamos algo con eso!

sábado, 21 de junio de 2008

Las hembras a la cocina

Hace poco leí el famoso libro de Jane Austen “Orgullo y Prejuicio”, sobre el que se hizo una película recientemente. Es natural que haya sido difícil(por no decir totalmente sin sentido e inútil)comprender asuntos de dotes, la urgencia sofocante de las señoritas de tener que casarse, el ocio en el que viven sumidos los personajes, etc.
Pero lo que más me pareció sorprendente fue la insistencia de Austen de presentar al personaje principal, Elizabeth (quien se dice fue su heroína preferida) como una mujer sobresaliente, moderna, inteligente, algo así como el prototipo a seguir de la “feminista” de esa época. Lo único que la distingue de sus dos hermanas menores tontas es que no está absolutamente desesperada por casarse, aunque claro, al final se compromete con el galán más rico, guapo e importante como una especie de premio (que anula toda la moraleja como se anuló la moraleja de Betty la fea cuando se hizo bonita) por ser tan lista y bueno, tan súper para la autora.
Por lo demás, ella, al igual que sus hermanas brutas, lee un poquito, pasea tanto que desarrolla los músculos de las piernas del Hulk, habla con sus hermanas y sus amigas y se escribe cartas con su familia. Eso es todo.
Nunca hizo nada más que eso, y es la gran heroína de la historia.
Ahora, quería seguir quejándome de lo horrible que era la época pero, en realidad, no puedo. Es peor la realidad en la que estoy sumida.
Estuve en un grupo de diseño en el que éramos tres hombres, tres mujeres. Las otras dos se pelearon (no sin motivo, pero sí con más drama de lo necesario), lloraron, se enojaron, prometieron seguir en el grupo profesionalmente y luego se separaron con insultos y con cejas fruncidas. Ahora soy la única mujer y no encontramos otra que nos sirva.
Estoy en un grupo de dibujo, en el que, claro, soy la única mujer, porque una tuvo un hijo, otra tuvo un novio, otra desapareció como tragada por la niebla y probablemente habían más, pero totalmente innotables.
Fui a un concurso de oratoria en el que, como ya lo habrá supuesto el lector (generalizo a masculino porque estoy segura de que son muy pocas las lectoras), éramos dos mujeres en la categoría de intermedios y expertos, y ella no iba a llegar muy lejos.
Estoy sola, y no sé qué hacer. Sé que hay más mujeres allá (mis amigos me imploran por conseguirlas) pero deben estar cocinando, bordando y cuidando bebés porque no parecen salir de sus hogares. Las que de hecho salen no deberían, son tontas, sentimentales, dramáticas y, perdonarán mi machismo, demasiado femeninas como para llegar a ser alguien importante.
Yo sé que muchas hembras sacan cienes en sus exámenes y , por ejemplo, comprenden más de la mitad de los estudiantes de medicina de la UCR, pero no hacen nada con sus notas y sus caritas lindas, nunca tendrán puestos emprendedores y no serán más que una patética asistente que sigue órdenes perfectamente y se retiene la creatividad y el valor de emprender como yo me retengo las ganas de gritarles. Ser buena gente no basta.
Me declaro, por lo tanto, machista (en Costa Rica) hasta que se pruebe que estoy equivocada, tal vez como una especie de reto, como el que presentó Michael Moore cuando se quejó de su país y fue calificado de cendepatrias. De ahora en adelante para mí todas las hembras sólo servirán como amas de casa y secretarias(lo digo en serio), y las mujeres (que calculo son unas cinco, de las cuales dos son amigas mías y no soltaré por nada del mundo) seguiremos siendo bichos raros en este país.

domingo, 15 de junio de 2008

Lost in…. somewhere

Últimamente he tenido mucho libre. Y aunque no me siento particularmente productivo (y levemente culpable por lo mismo), esto no quiere decir que no le he sacado provecho, ya que al no tener la presión de otra fecha límite más, me ha permitido separarme de mi vida típica, analizarla de manera más objetiva y así poder re-ordenar varios aspectos de ella.

Pero esto no es precisamente sobre lo que quiero hablar ahora. También he tenido mucho tiempo para pensar sobre cosas más…. intangibles. Un día de estos estaba viendo por primera vez la película Lost in Translation (no se cómo la nombraron en español). Me gustó mucho y la recomiendo para quienes no la han visto. En esencia trata sobre una joven recientemente graduada de la universidad con una crisis de cuarto de vida y un hombre mayor con una crisis de mitad de vida. La película se da en Japón, con lo que tratan de exaltar el sentimiento de estar perdido. Ciertamente creo que yo hace no mucho, y todavía un poco, me siento parcialmente de esta manera y por lo mismo me llegó mucho esta idea de descubrirse, encontrarse, comprenderse, definirse, o como quieran llamarlo.

Cuando apliqué para sacar mi maestría, lo hice sin estar totalmente convencido de que quería irme. Sabía que era la decisión más lógica, ya que sería más difícil sacarla una vez que empezara a trabajar. Además, los trámites se tienen que realizar con mucha anterioridad, así que para poder tener al menos la posibilidad de decidir si quería irme, tenía que hacerlos con tiempo. Sin embargo, emocionalmente no me encontraba totalmente persuadido. Por fortuna ya tengo mucha experiencia en suprimir mis sentimientos y entonces me puse a trabajar. Después de pensarlo, creo que las verdaderas razones por las cuales dudaba más en irme eran:

  • Miedo de que no me aceptaran en ningún lado (o dónde no quisiera ir).
  • Miedo de que realmente sólo estuviera yendo a la maestría para no cambiar de ritmo, empezar a trabajar y llevar una “vida normal” (como todos mis compañeros).
  • Miedo de que simplemente estuviera buscando experiencias que no logré conseguir durante mis anteriores años de universidad.
  • Miedo de que estuviera tomando la decisión que realmente me iba a hacer más feliz.

Sí, suena mal que todas estas razones inicien por “miedo”, pero esa es la verdad. Por fortuna, la primera razón ya fue resuelta de manera muy satisfactoria. En cuanto a la segunda, en un punto entre el momento de aplicar y ahora descubrí que el trabajo “normal” está totalmente sobrevaluado. Las razones tercera y cuarta son algo más difíciles de resolver, ya que creo que dependen primordialmente de este concepto de entenderse a uno mismo, lo cual es mucho más difícil de lo que suena.

Gran parte de esto creo que viene del error en que ahora es común definirnos por aquello que hacemos, ya sea porque realmente creemos que eso somos o simplemente porque no queremos realizar la pregunta de manera sincera. Se dice: “Soy estudiante”, “Soy ingeniero” (es muy curioso el día en que uno pasa instantáneamente de uno a otro, suponiendo que sean mutuamente excluyentes). ¿Y? Realmente eso no logra decir nada, más que (con suerte) me gusta realizar ese tipo de labores. El problema con esto es que cuando alguno de estos estados se acaba (graduación, despido) las personas se sienten perdidas y no saben qué hacer.

Entonces, la pregunta del millón es, ¿cómo hacemos para comprendernos? No sé la respuesta, pero por lo menos ya tengo que claro que no puede ser con algo externo, como los casos que señale arriba. Supongo que esto mejora con la edad. Por ejemplo, claramente en el colegio yo estaba mucho más perdido que ahora.

¿Cómo saber qué nos va a hacer felices? Yo creo que todos somos muy malos para esto. Por lo tanto, se sigue el mismo procedimiento al afrontar un problema que no sabemos cómo resolver: prueba y error. Lo cual es sumamente conveniente, ya que pronto me voy a vivir a otro lugar, donde voy a poder experimentar muchas cosas nuevas.

En fin, creo que he hecho un gran enredo. No sé si tal vez me excedí tratando de unir demasiadas ideas. ¿Comentarios?

¿Separación Iglesia-Estado?

Me temo que voy a iniciar otra entrada que trata sobre religión. Y por lo general yo no soy una persona que se molesta mucho por este tipo de cosas ni me caracterizo por tener una gran iniciativa política. Sin embargo, en esta ocasión descubrí algo que me sorprendió de sobremanera y creo que debo comentarlo.

La Constitución Política de la República de Costa Rica dice en su artículo 75:

“La Religión Católica, apostólica, Romana, es la del Estado, el cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres.”

Ignoremos por el momento el hecho de que el país le esté dando parte de su presupuesto a una institución sobre la cual no tiene ningún tipo de control. Después de todo, el manejo de fondos financieros no es uno de sus fuertes. La parte que me preocupa es por qué razón tiene que existir una religión oficial del todo.

¿Será que han pasado ya demasiados años desde el Renacimiento para que descartemos todo el progreso intelectual alcanzado en aquella época? Me gustaría creer que la única razón por la que este artículo se mantiene es por inercia histórica (aunque todavía no lo justifica). Sin embargo, me temo que la verdadera razón es que todavía se cree de manera generalizada que una persona sin religión no puede ser una persona con moral.

Y todavía esto puedo aceptarlo, con la esperanza de que se le de la oportunidad a las futuras generaciones de darse cuenta de lo equivocada que es esta idea. Sin embargo, el mismo Estado está suprimiendo esta opción. Imaginen mi sorpresa al encontrar que en las escuelas públicas de nuestro país se dan clases de religión como si se tratará de una lección de matemática o literatura. Y no me malentiendan: por “clases de religión” quiero decir “clases de catolicismo”. Ciertamente yo estaría de acuerdo en que, a manera de una clase de historia, se estudiaran todas las religiones principales, con sus principios y diferencias, ya que es innegable el enorme aporte cultural que ellas han brindado. Adicionalmente, aunque esto no aliviaría el problema de intolerancia inherente a ellas (ver Religión y Tolerancia del 3 de junio de 2008), si podría ayudar a resolver las manifestaciones inaceptables (léase violentas) que tienen algunas personas.

Luego, siguió mi pregunta obligada a la madre quien me contó sobre esta situación: “¿Y por qué razón sólo dan clases de catolicismo?”. La respuesta todavía no deja de fascinarme, aunque tristemente ya no puedo decir que me sorprenda: “Porque es la religión mundial.”. Se cierra así el círculo de adoctrinamiento.

sábado, 14 de junio de 2008

Las Intelínea y el reto de agilizar el transporte público josefino

Ante la rápida alza de los precios de los combustibles, sería bueno que se utilice más el transporte público. Pero como ya mencionó Álvaro, sí los cambios necesarios no son cómodos, no las adoptamos con facilidad. El ser humano tiende a ser muy cortoplacista. Acciones de beneficio retardado son rechazadas porque no traen consigo una ventaja inmediata. Yo, por ejemplo, voy a seguir viajando en carro mientras hacer el mismo recorrido en bus implique invertir una cantidad considerablemente mayor de tiempo para llegar a mi destino.

Recientemente se anunció la apertura de varias rutas de bus "interlínea" en San José. Con éstas se podría viajar entre los suburbios josefinos sin tener que pasar por el centro de la ciudad. Según La Nación el país se ahorraría unos ¢5,000 millones al año, esto como resultado de la menor congestión y reducción del consumo de combustible. Tanto el ambiente como las alcancías estatales y personales agradecerían la puesta en marcha de estas rutas. Sería un paso hacia hacer el transporte público de nuestra capital más eficiente, y por ende más atractivo a muchos usuarios potenciales que de momento prefieren movilizarse en carro.

A menos de un día de que empezaran a circular los buses, el Tribunal Administrativo de Transportes suspendió la operación de las rutas ante un recurso de apelación de la empresa Barrantes y Araya, que pretendía concursar por administrar las interlínea. Existe la posibilidad de que el proceso de concesión no se haya llevado a cabo de forma transparente, pero a mi me parece la 'empresa perdedora' simplemente está utilizando un recurso legal para impedir que se implementen nuevas rutas que los van a perjudicar económicamente, ya sea porque perdieron el concurso o porque manejan otras rutas que competirían con las interlínea.

La consecuencia de esto es que de momento el transporte público sigue tan ineficiente como siempre. De no activarse las rutas pronto el Estado, en vez de ahorrar, podría tener indemnizar a la empresa que ganó el concurso por hasta ¢4,500 millones. Los buses nuevos están parqueados, los choferes contratados recibiendo salario sin manejar, las paradas de bus esparcidas por San José como un monumento a la inoperancia.

Sí cada empresa que sienta que un cambio los va a perjudicar puede detenerlo, sin importar el gran beneficio que dicho cambio le podría traer a la población josefina, la agilización del transporte público avanzará a paso tortuga. Es lamentable que las empresas de buses que manejan y lucran del sistema ineficiente tengan el poder de frenar intentos de montar un sistema más ágil en San José.

En fin, el Tribunal Administrativo de Transportes (o cualquier ente de ese tipo) debería valorar más el beneficio ciudadano al recibir apelaciones de empresas particulares. De lo contrario el transporte público va a seguir siendo ineficiente y poco atractivo, siendo utilizado casi sólo por aquellas personas que no tienen otra opción más que montarse a un bus para moverse de un lado a otro.

jueves, 5 de junio de 2008

Es necesario que el gobierno actúe por el ambiente

Cinco minutos después de haber publicado un comentario a la entrada de David Krumm titulada "Eslie,"  me dí cuenta de que, por más bien intencionado que sea, el programa de lograr que la gente actúe voluntariamente para proteger el ambiente va a ser un gran fracaso.
Llegué a esta conclusión después de pensar de lo que requeriría convertirme en vegetariano: tendría que empezar a cocinar mi propia comida en casa en vez de comer en las cafeterías de la universidad, algo que no me es conveniente y en lo cual no estoy dispuesto a invertir el tiempo. Estoy seguro que en esta situación se encuentran muchas personas donde ya tienen tanto de que preocuparse con el trabajo y la familia que una molestia más no es bienvenida.
En Princeton yo siempre reciclo, en Costa Rica no. La razón es simple: en Princeton siempre hay un contenedor de reciclaje a la par de cada basurero, así que el esfuerzo para reciclar es mínimo y por eso yo, como cualquier otro habitante de Princeton, estoy dispuesto a hacerlo - por lo general, si la decisión que protege el ambiente es tan conveniente y requiere tanto (o menos) esfuerzo que cualquier otra, la persona tomará la decisión adecuada.
Así pues, si en la cafetería de la universidad conseguir un platillo vegetariano fuera tan fácil como cualquier otro, estoy seguro que comería vegetariano mucho más a menudo. La pregunta entonces es, ¿por qué es tan poco conveniente ser vegetariano? Como dije en mi comentario en la entrada de David, a nadie le molestaría comerse una hamburguesa de McDonald's de soya, pero la opción no existe. La razón es entonces que vender la hamburguesa de carne sigue siendo más rentable.
Casualmente, en mi reciente viaje a Nueva Zelanda, tuve el placer de ver un ojo lleno de úlceras en una cajetilla de cigarrillos. Después de esto y comprender que es necesaria la colaboración de la "masa inculta" para la salvación del planeta, consideré que la única manera de resolver este serio problema ambiental es mediante la acción del gobierno para que haga convenientes las decisiones que protejan al planeta.
Esto tiene varias ventajas. Primero, le deja al gobierno el trabajo de decidir, mediante consultas a científicos y expertos, qué medidas son necesarias para el bienestar ambiental. Esto le quita al ciudadano la necesidad de educarse y racionalizar qué acciones tomar (personalmente no creo estar capacitado para decidir cuáles de mis acciones son las óptimas para beneficio del planeta).
El ciudadano, por su lado, no tiene que esforzarse, simplemente sigue su vida haciendo lo que le plazca y le interese y, si el gobierno hace su trabajo, esto será lo mejor para el ambiente. Muchos casos me vienen a la cabeza como, por ejemplo, si el gobierno cobrara impuestos severos a toda industria cuyas actividades son nocivas para el ambiente (incluyendo la industria ganadera) entonces esto sería un gran incentivo para que la carne de menor calidad pudiera ser sustituida por productos vegetales. Este tipo de impuesto también podría incentivar la producción de electricidad más limpia y, en general, generar cambios en el mercado que tengan efectos positivos para la salud del planeta.
Podrán decir que dejar la solución a este problema en manos del gobierno es una manera de quitarse la culpa en caso de que al planeta se lo lleve el carajo, pero me parece mucho más factible convencer al pequeño número de personas que está en el poder que hay que actuar para proteger el ambiente que convencer de esto a cada uno de los ciudadanos.
En fin, tomar conciencia por el bienestar de la Tierra y las futuras generaciones es bueno, pero el cambio necesario para resolver este problema requiere un esfuerzo por parte de todos , y para esto es necesaria la acción gubernamental. Así que no sólo debemos adaptar nuestro estilo de vida para reducir nuestro impacto en el ambiente, sino que también tenemos que apoyar políticas sociales y ambientales que hagan las buenas decisiones las más convenientes.

martes, 3 de junio de 2008

Religión y tolerancia

Una de las más grandes contradicciones de la sociedad moderna es el deseo de lograr una comunión de diferentes religiones bajo un código moral común que facilite la paz y el desarrollo social.

Si bien en principio no hay obstáculo alguno para lograr la unidad e identificación común entre diferentes etnias y culturas, la reconcilicación entre religiones es simplemente imposible - conseguir la tolerancia entre estas requiere el abandono de los más fundamentales principios religiosos. A diferencia de etnias, culturas, orientaciones sexuales y equipos de fútbol, la religión occidental tiene una posición que explícitamente demanda la aceptación de esta como la verdad. El liguista entiende que no hay razón justificable por la cual es absolutamente necesario preferir a su equipo sobre Saprissa. De la misma manera, no hay obstáculo para que el blanco comprenda que su etnia no es de ninguna manera superior o mejor que cualquier otra. Así, es posible ser liguista, blanco, heterosexual y tico comprendiendo que cada una de estas cualidades son enteramente arbitrarias y pertenecer a cualquiera de estos grupos no requiere creeer que ser parte de estos es mejor que ser parte de cualquier otro grupo. En principio, pues, es posible que personas de todos estos grupos puedan vivir en paz y harmonía bajo los mismos estándares y códigos sociales.

El problema con las religiones es que estas tienen una posición específica con respecto a la verdad. Este problema no es único de la religión , cualquier sistema que plantee una verdad es lógicamente irreconciliable con cualquier otro que plantee una verdad opuesta.

La diferencia que tiene la religión con otros sistemas que plantean una verdad es que a diferencia de teorías científicas, cuya verdad o falsedad dependen de evidencia (la cual es accessible sin ambigüedad a cualquier persona), los planteamientos religiosos requieren únicamente de fe para ser considerados ciertos - en el sentido absoluto. Entonces, como es posible tener fe en cualquier religión, diferentes creyentes se encuentran en una posición donde mantienen la ilusión de contrarias, absolutas e irrevocables verdades. No sólo es la reconciliación imposible, sino la tolerancia también.

Tomemos como ejemplo nuestra muy querida religión oficial: el cristianismo. Está explícito en el evangelio que el único camino a la vida eterna es mediante Jesucristo y la aceptación de este como el salvador de la humanidad mediante su sacrificio y ascención en cuerpo al cielo. Fe en la resurrección copórea de Jesús es un ingrediente fundamental en la religión y negar este hecho condena al hombre a distancia eterna de Dios (bajo algunas interpretaciones sufrimiento eterno con fuego, demonios y el circo entero). Así, pedirle al cristiano la aceptación de otras religiones requiere:
  1. Que renuncie a su fe mediante la realización de que lo profesado por el cristianismo no es la única verdad (en contradicción bíblica) y en este caso es aceptable pertenecer a otra religión.
  2. Que el cristiano, en nombre de la tolerancia, renuncie a la evangelización y acepte el destino infernal de todo aquel que no sea cristiano, siendo indiferente a la maldición de media humanidad.
La primera opción lleva claramente al rechazo de los principios fundamentales del cristianismo y cualquier persona que opte por esta no tiene derecho de autodenominarse cristiano; puede mantener navidad, bautismo y matrimonio como una bonita tradición pero de igual manera se viene al infierno con el resto de nosotros.

No sé siquiera si la segunda opción puede llamarse tolerancia. Creer que uno está en lo cierto y saber que los otros se van a ir al infierno genera inmediatamente una división entre los elegidos y los condenados que limita la interacción entre los dos grupos. Además, este tipo de indiferencia en la que al cristiano no le preocupa el infernal futuro del prójimo viola los más básicos códigos morales y es una actitud que no es deseable en la sociedad. Finalmente, el cristiano que opta por lo segundo también estaría violando el mandato divino de transmitir el evangelio y de esta manera estaría desobedeciendo a Dios.

En pocas palabras, pedirle al cristiano que sea tolerante es pedirle que abandone su religión. El caso no es muy diferente con cualquiera de las otras dos grandes religiones monoteístas, y en general cualquier sistema que profese una verdad que puede ser obtenida por medio de la fe es fundamentalmente intolerante.

Este es simplemente otro problema más (en este caso pragmático-social) que tiene la fe. Por supuesto, está el mayor problema que, a diferencia de la justificación, las creencias a las que la fe nos lleva son, por lo general, incorrectas. Pero dejemos eso para otra entrada.

domingo, 1 de junio de 2008

Elsie

Quiero tratar de razonar acerca  del consumo de la carne. Comienzo por decir que soy vegetariano y que mis razones iniciales por dejar la carne no fueron racionales sino morales. La mayoría de los vegetarianos del mundo en ese tiempo tenían motivos morales o religiosos para explicar su forma de vida, y hasta hace un par años era posible para una persona racional comer carne y estar intelectualmente satisfecho con su decisión. Muchos veían a los vegetarianos como seres excesivamente sentimentales. De esta manera el desacuerdo era razonable en el sentido de que simplemente era una cuestión de opinión. Sin embargo en los últimos años ha quedado claro que el impacto de la industria de la carne va mucho más allá de solamente ofender a un grupo de vegetarianos ultrasensibles.

Dejando de lado el aspecto sentimental del tema de criar animales con el propósito de matarlos, los hechos apuntan a una realidad preocupante: la industria de la carne genera una contaminación de escala monstruosa, aun por encima de la causada por el transporte mundial. Conociendo la realidad del calentamiento global y sus posibles consecuencias decididamente nocivas para el planeta, me preocupa saber la cantidad de deforestación y utilización masiva de recursos naturales que ha traído la industria de la carne. Aunque suene risible, hay muchas personas trabajando en el problema de cómo hacer que las vacas emitan menos flatulencias, ya que los gases emitidos son muy dañinos. En pocas palabras, mi propuesta es que el que no deje la carne por los animales, que la deje por el planeta.

De la misma manera en que no quiero pedirle a nadie que deje de manejar su carro, o que deje de volar en avión, no quiero proponer que todo el mundo abandone la carne por completo; esa es una decisión personal. Pero sí quiero apelar a la razón de los seres pensantes para que reduzcan su consumo y dejen de apoyar esta industria. El uso indiscriminado de los animales como alimento debería quedar como algo para la masa inculta.

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Por favor tomen unos minutos para leer algunos artículos sobre este tema:

http://www.latimes.com/news/opinion/la-ed-methane15oct15,0,1365993.story?coll=la-opinion-leftrail

http://www.nytimes.com/2007/08/29/business/media/29adco.html

http://www.un.org/apps/news/story.asp?NewsID=20772&Cr=global&Cr1=environment

http://www.virtualcentre.org/en/library/key_pub/longshad/A0701E00.htm

http://www.guardian.co.uk/environment/2004/feb/22/usnews.theobserver

http://www.medscape.com/viewarticle/548985

domingo, 25 de mayo de 2008

La Lucha Homosexual

Es vergonzoso pensar que en una época de la humanidad que se pretende llamar liberal y que dice tolerar el pensamiento aun no se acepte la cultura homosexual. La tolerancia de la homosexualidad sigue siendo mínima en todo el mundo, con muy pocas excepciones de regiones donde la población homosexual no se siente discriminada ni en peligro.

La religión sin duda juega el papel del opresor en este rechazo y toda persona educada que desee formar parte de una religión debería sentir esta ofensa y hacer algo al respecto. Si no es abandonar su religión –que en muchos casos es una exigencia muy grande– al menos buscar una reforma en su comunidad religiosa. 

Existen actualmente alrededor de 195 países en el mundo, de los cuales solamente cinco han legalizado el matrimonio de personas homosexuales: Bélgica, Canadá, España, Sudáfrica y Holanda. Además, los estados de California y Massachussetts se destacan como únicos en su país con esta legislación. En Costa Rica en los últimos días la ministra de salud propuso pasar esta ley también en nuestro país. Aunque debo pensar que su iniciativa será cortada rápidamente por la fuerte influencia del catolicismo, es al menos reconfortante saber que en Costa Rica se está pensando en el tema y haya discusiones relevantes. 

En partes del mundo con menor libertad de expresión la situación de los homosexuales es verdaderamente miserable. En Irán, la pena por ser acusado de actos homosexuales es la muerte por ahorcamiento, y en tiempos recientes se han dado varios casos de ahorcamientos públicos por este motivo. Durante el mandato de los talibanes en Afganistán, los homosexuales eran enterrados vivos. Además, en al menos cincuenta  países en Asia y África, la homosexualidad lleva una pena que va desde multas y prisión hasta la muerte. Infinitamente más triste para mi es que no tenemos que ir tan lejos para encontrar estas leyes absurdas: Belice, Trinidad y Tobago, Jamaica, Barbados y Guyana penalizan la homosexualidad con años de trabajo forzado o prisión. 

¿Porqué una comunidad entera, que sin duda ha estado presente desde el inicio de la historia y en todas las culturas, no es aun reconocida como legítima? ¿Qué daño nos hace tolerarlos? ¿Cuál es el temor? Tal vez escuchando las respuestas a estas preguntas podemos comenzar a debatirlas y lavar esta ignorancia sexual que permea el planeta.

jueves, 22 de mayo de 2008

Supernovas y neutrinos en Nueva Zelanda

No me gusta particularmente viajar, pero el deber me llama. Y así, después de haber tenido que conocer forzadamente tantos maravillosos lugares desde Mozumi a Assergi, el viernes vuelo a Christchurch, Nueva Zelanda para participar en Neutrino 2008.
Me encantan las conferencias científicas, no sólo son lugares para reunirme con muchos de mis amigos y colegas de presentes y pasados proyectos de investigación pero, además, realmente se aprende mucho. Es la manera ideal para mantenerse al día con todo lo que sucede en el campo de los neutrinos.
Yo voy a dar una presentación de detección de supernovas galácticas en Borexino a los miembros de SNEWS. La presentación ya está casi preparada y sólo me hace falta que mi supervisor me de el visto bueno.
También estoy emocionado porque estoy seguro que con los colegas de SNEWS hablaremos mucho sobre este evento reciente. La profesora Soderberg (Princeton) ha dicho que haber logrado capturar la supernova SN2008D en el inicio de la explosión "es como ganar la lotería de astronomía." Si tomamos este símil en serio entonces SNEWS es el método para saber qué número va a salir en la lotería. Nuestra meta es que, si una supernova ocurre en la Vía Láctea, podamos ser capaces de predecir cuándo y dónde podrá ser observada.
Neutrino 2008 va a ser increíble, Borexino y SNO van a presentar sus más recientes resultados y habrá mucha discusión sobre experimentos que pronto empezarán a funcionar y podrán tener un gran impacto en nuestra comprensión de las leyes fundamentales de la física. Además, conocer una nueva cultura no puede ser del todo tan malo.